Tonucci

Concurso nacional de ideas

2017

El proyecto plantea la transformación de la actual Plaza de Fuente Real de Comillas en un lugar de estar, y no solo de paso. Un espacio de acogida y bienvenida a la ciudad, por su cercanía con el Capricho de Gaudí. Un lugar de disfrute para los habitantes de Comillas por su carácter público. Una plaza ligada al agua y su protagonismo en la zona, que recupere las huellas de los elementos que dan sentido a este espacio urbano. Un nuevo rincón capaz de enriquecer aún más la vida de Comillas. Se trata de una intervención que, con los mínimos recursos y atendiendo a las preexistencias, genere el mayor número de resultados positivos para la ciudad.

A través de un cuidadoso estudio del lugar se definen los elementos que existen en la plaza y que han de perdurar en el tiempo para asegurar la memoria de Comillas en este pequeño espacio: los restos de una antigua fuente, el volumen de un depósito en desuso, la entrada al Capricho y los árboles. Todos estos elementos no son sólo conservados, sino que se acentúa su presencia gracias al proyecto.

Para crear un espacio público tranquilo, seguro y sosegado, se lleva a cabo una reorganización del tráfico que ahora inunda el lugar. La antigua fuente se convierte en un monumento dentro de la propia plaza. Se libera de todos los elementos adosados a ella y unas letras en el pavimento fijan la atención en esta preciosa pieza de piedra que da sentido al espacio y es fundamental para la memoria del mismo.

Por otro lado, el depósito, que si bien compone la imagen histórica del lugar, en un espacio en desuso, se convertirá en el catalizador de la nueva plaza. El depósito de tormenta se soterrará debajo del pavimento. El espacio conserva desde el exterior su aspecto original, dando entidad a la nueva plaza y siendo una conexión con la historia del lugar. En el interior se convierte en un mundo para los niños, para el juego, para el disfrute de los ciudadanos de Comillas. Aprovechando la acusada pendiente en la plaza, el interior del depósito será un punto de conexión divertido entre ambos. Dos grandes toboganes permitirán deslizarnos a través de él. Del mismo modo, unos elementos para trepar nos permitirán subir. Y un mural de colores transformará el lugar y lo convertirá en un espacio atractivo que conecte con el pasado modernista de la villa.

La parte anterior al depósito se convierte en una moderna fuente con chorros de agua a través de los cuales pasear y jugar. Sin embargo, en la parte alta se define un espacio verde, como extensión del que ya existe. Todos los árboles que lo conforman se mantendrán y se ampliarán, generando zonas de sombra, lugares para sentarse y descansar, y un espacio agradable conectado a la nueva zona de juegos y desde el que poder ver la nueva Plaza de Fuente Real.